Ir al contenido principal

Pablo Iglesias o la gigantesca ignorancia de un profesor universitario

La rojigualda no es la bandera de España desde 1975, sino desde 1785, cuando Carlos III encargó una enseña para la Marina de Guerra.


Pablo Iglesias, líder de Podemos y Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, escribía en un artículo publicado en Rebelion.org que el himno de España es una "cutre pachanga fachosa" y tildaba la bandera nacional de "monárquica y postfranquista".
Al profesor de la UCM se le escapa, tal y como publicamos en LD, que la rojigualda no es la bandera de España desde 1975, sino desde 1785. Carlos III encargó una enseña nueva para la Marina de Guerra y, entre los diferentes bocetos que le presentaron,
he resuelto, que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida á lo largo en tres listas, de las que la alta, y la baxa sean encarnadas, y del ancho cada una de la quarta parte del total, y la de en medio amarilla, colocándose en esta el Escudo de mis Reales Armas reducido á los dos quarteles de Castilla, y Leon con la Corona Real encima; y el Gallardete con las mismas tres listas, y el Escudo á lo largo, sobre quadrado amarillo en la parte superior.
Poco después, Carlos IV hizo extensivo el uso de la bandera rojigualda a las plazas marítimas, castillos y defensas de las costas, y en 1843, con el Real Decreto del 13 de octubre, Isabel II establecía la sustitución de otras banderas, estandartes y escarpelas -enseñas del Ejército-, por otras nuevas rojas y amarillas.
Pese a dárselas de republicano, parece que Pablo Iglesias también desconoce que la bandera de la Primera República Española también era rojigualda, tal y como podemos ver, por ejemplo, en esta alegoría:

Con la proclamación de la II República, la bandera nacional pasó a ser tricolor, cambiando el rojo de la franja baja por el morado -color principal de Podemos, dicho sea de paso. Durante la Guerra Civil, el bando nacional utilizó inicialmente la bandera tricolor, aunque los Requetés navarros desempolvaron rápidamente la bandera rojigualda, que volvió a ser instaurada tras esta contienda fratricida. Y hasta hoy.

El himno

Tampoco hace falta ser un gran erudito para conocer la historia de laMarcha Granadera o Marcha de Granaderos como himno nacional. Basta con consultar Wikipedia, algo alcance de cualquiera, incluso de un profesor de Ciencias Políticas de la Complutense, para saber que nada tiene que ver con el franquismo.
Es uno de los himnos nacionales más antiguos del mundo. Fue declarada Marcha Real por Carlos III en 1770, cuando ya era costumbre que se interpretase en actos públicos y solemnes, ya que gozaba de gran aceptación popular. Desde entonces es, de facto, el himno oficial, aunque no es declarado como tal hasta el reinado de Isabel II.
Las únicas excepciones fueron dos breves periodos: el Trienio Liberal y la Segunda República, que se adoptó el himno de Riego. Incluso durante la Primera República disfrutó de cooficialidad.
Fuente: libertaddigital.com

Entradas populares de este blog

PROFESOR se lo ROMPE a una ALUMNA en CLASE

Un profesor se le agota la paciencia cuando una alumna no deja de escribir con el teléfono hasta que se harta y le da una buena lección

24 fotografías de culturistas hipertrofiados que se pasaron de la raya

Que la vida sedentaria y la mala alimentación es la gran epidemia de nuestro siglo es cierto, por ello siempre estamos dispuestos apoyar y aplaudir cualquier tipo de iniciativa que fomente la adopción de un estilo de vida saludable, como la que quieren aplicar en Francia para que todo el mundo use bicicletas. Sin embargo, todo por exceso puede resultar igual de perjudicial, y es que hay una delgada raya que separa a las personas deportistas de aquellas que tienen una obsesión por su cuerpo. El culturismo por ejemplo, es una disciplina controvertida en este sentido. El físicoculturismo o bodybuilding en ingles, es una actividad en la que través de ejercicios físicos intensos, los practicantes consiguen hipertrofiar el músculo para así hacerlo crecer. Al contrario de lo que podríamos pensar, en las competiciones no gana el culturista con los músculos más grandes, ya que lo que se valora no es el músculo en sí ni su volumen, sino la construcción de una musculatura fuerte y definida bu…