sábado, 15 de marzo de 2014


Un ciudadano de la localidad búlgara de Lovech decidió devolver su casa al banco, pero lo hizo de una manera poco común. La hipoteca a la que no pudo hacer frente y por la que la entidad bancaria le obligaba a abandonar su casa en el plazo de una semana no incluía el terreno, así que, este búlgaro decidió invertir el poco dinero que le quedaba en derruir su vivienda. Además, cargó los escombros en un camión y, según informa el portal Rebelmouse.com, llevó los restos del edificio ante la entidad bancaria en la que había formalizado el préstamo y que le iba a desahuciar y que se encuentra ubicada en la ciudad de Teteven.

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